El reto de la súper fe
«Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve» Hebreos 11:1
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Cuando hablamos de Fe, estamos hablando de aquella certeza interna, que nos hace creer, que algo que aun no vemos, es una realidad. Jesús hablaba mucho de la fe, y entendía el principio creativo que representaba la fe. Cuando el enseñaba, siempre lo hacía con parábolas que habían tenido como primordial centro la fe del creyente, y esta fe desataba una fuerza creadora, que desencadenaba milagros, que sanaba enfermos, y que operaba prodigios y señales, los cuales constituían en primer lugar demostraciones de la presencia del Espíritu Santo dentro del corazón de las personas.
Últimamente, hemos estado aprendiendo a desencadenar nuestra fe, y hemos visto resultados concretos, hemos visto testimonio de sanidades, de empleo, de prosperidad, de dirección, de visión, y el común denominador de los testimonios que hemos estado viendo, algunos mas naturales que otros, es que hemos desencadenado un poco de fe. Esto está correctamente dicho, un “poco” de fe, ya que estoy seguro que podemos hacerlo mejor.
Hace poco también aprendimos, que se requiere la misma cantidad de fuerza, para creer que para temer, en ambos casos, estamos dando por hecho que una situación que aun no sucede, será así, y será realidad. Notemos que en principio es la misma cosa, creer como cierto algo que no pasa, en el temor, está orientado a consecuencias negativas, pero en la fe está orientado a consecuencias positivas. Si requerimos la misma energía, y el mismo trabajo para creer, que para temer, yo propongo que de ahora en adelante comencemos a creer, ya que sabemos que creer siempre trae como resultado consecuencias en el ámbito sobrenatural.
Pablo entendía el principio de la fe, mas allá de la simple creencia en que cosas sobrenaturales podrían suceder, el en sus cartas, ya hablaba acerca de la fuerza creadora de la fe, cuando era ejercida a manera de confesión profética:
¿Qué afirma entonces? «La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón.» Ésta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. Romanos 10:8-10
La enseñanza intrínseca en cada uno de los pasajes bíblicos que hablan de la Fe, es justamente el poder transformador que tiene, reforzado por la convicción (reflejada en la confesión del creyente) que desataba una fuerza creadora en el ámbito espiritual.
Un ejemplo claro de esto, se dan en el evangelio de Marcos, cuando Jesús sana a un muchacho endemoniado, el cual los discípulos no habían podido liberar, pero Jesús les reprende por su falta de fe, este emblemático episodio en donde se da la tan citada frase de Jesús en el capítulo 9 y verso 23, “Al que cree todo le es posible” Esta frase ha sido muchas veces situada fuera de contexto, porque no es una promesa, es más bien una reprimenda, en el que Jesús nos enseña que ya se nos fue dado el don de creer (fe) y este don es el que necesitamos ejercer, para que cosas sucedan en todos los ámbitos de la vida.
Este es el reto mis amigos, les propongo iniciar un ejercicio de Fe, que consiste en llevar nuestra fe, a niveles que jamás la hemos llevado antes, creer ciegamente, por encima de nuestras limitaciones humanas, creer en grandes bendiciones, creer en obras sobrenaturales para que desencadenar el poder creador de la fe, y liberar el espíritu para comience a operar milagros y señales a través de nosotros como lo hacía en los tiempos de la iglesia primitiva. Comencemos a declarar favor de Dios en todos los aspectos de nuestra vida, decretemos el mundo espiritual con la autoridad de HIJOS que nos ha sido conferida. Esto significa confesar públicamente tu fe, y ejercer la autoridad espiritual que te ha sido dada. El resultado de empujar nuestra fe hasta el límite, será que comenzaremos a ver milagros sobrenaturales e inesperados en nuestra vida. Todos tenemos sueños, planes, metas, propósitos, comencemos a declarar favor de Dios sobre ellos… yo me uno al reto de la súper fe, ¿y vos? Usa tu Facebook, Twitter, o cualquier red social, tu boca misma, para confesar FE… y pronto nos veremos para testificar, por favor, hace circular esta nota, por que parte de la Fe, es compartirla con los demás, estoy seguro que en este momento, estas pensando en alguien, que necesita leer sobre la fe… Muchas bendiciones, cree… ejercita la fe, y prepárate a testificar…