Mi Padre y yo, un año despues…
En aquel entonces, muchos lloraron, muchos estaban tristes y como es natural yo también lo estaba. Pero en aquella ocasión, también como me ocurre hoy, tenia sentimientos encontrados por que había una idea que no se apartaba de mi, no podía dejar de recordar aquel versículo:
Mateo 25:23
Nueva Versión Internacional (NVI)
23 Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!”
Nunca se ha ido de mi mente, no como o por que razón mi papa se fue, sino como fue recibido en la patria celestial, por que estoy seguro que hubo fiesta en los cielos, por que mi padre regresaba a casa. Para quienes le conocieron, seguramente recordaran cuan querido fue, con cuanta estima le veían los demás. Era imposible pasar un momento con el sin reír de algo, sin corregir algo y sin aprender algo. Con esta misma simpatía y carisma que siempre le caracterizaron, seguro así fue la alegría en el cielo con su llegada.
Salmos 116:15
Nueva Versión Internacional (NVI)
15 Mucho valor tiene a los ojos del Señor
la muerte de sus fieles.
Ahora un año después de aquel día, hay muchas cosas que quisiera poner en perspectiva. Por que en realidad debemos aprender de cada experiencia por dura y e incomoda que esta sea, luego de un año de reflexiones, me he permitido llegar a mi mismo a las siguientes conclusiones.
- Dios ha sido fiel, no solo conmigo, lo ha sido con mi familia, con mis amigos, y en general en todos los aspectos de mi vida, por que ni siquiera un solo día nos ha abandonado, tal como dice su palabra: «No he visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan» así ha sido el cuidado de Dios hacia nosotros, y estoy seguro que si mi padre esta viéndonos desde el cielo, estará con una sonrisa en su rostro dándose cuenta que gracias a lo que sembró en nosotros, hoy todos sus hijos somos gente de bien, que vivimos en victoria, y que hasta el día de hoy, SU casa sigue sirviéndole a Jehová.
1 Samuel 7:12
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
12 Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer,[a] diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.
- No estamos solos, ha sido increíble ver el apoyo que hemos tenido, ni siquiera un solo momento hemos estados solos, mi madre, mis hermas y yo, en todo momento ha estado cerca de nosotros un sin numero de personas, familia, amigos, familia espiritual y personas desinteresadas, que en un derroche de amor no nos han dejado. Con estas sencillas palabras, quiero patentizar un profundo agradecimiento hacia todos y cada uno de ellos por que hemos visto reflejado el amor de Dios hacia nosotros, por medio de sus gestos de cariño y atenciones. Hoy estamos mas acompañados que nunca, mas queridos que nunca, mas unidos que nunca y muy fortalecidos en la fe.
Salmos 133:1
Nueva Versión Internacional (NVI)
1 ¡Cuán bueno y cuán agradable es
que los hermanos convivan en armonía!
- Mi padre fue buena tierra, tal como dice la parábola, por que hasta el día de hoy seguimos cosechando sus bendiciones, se volvió habitual que al llegar a muchos lados puertas son abiertas solamente con decir de quien somos hijos. Aun hoy, un año después sigo impactado por la cantidad de vidas que fueron tocadas por mi padre, como aun me pasa que llego a lugares y las personas salen a contarme un gesto, una palabra, una enseñanza que mi papa les dio, que marco de alguna manera sus vidas. No solo dentro de la misma familia, sino entre aquellos que trabajaron con el, aquellos que le conocieron en las empresas que emprendió, aquellos a quienes ayudo y aquellos quienes le ayudaron. Mi padre era un hombre sencillo, el agradecimiento siempre fue uno de los mayores valores que nos inculco, para que jamas olvidemos quienes somos y de donde venimos. Justo como dice el Salmista, si analizamos su vida en retrospectiva nos podemos dar cuenta como se cumplió la palabra en su vida.
Mateo 13:23-33
Nueva Versión Internacional (NVI)
23 Pero el que recibió la semilla que cayó en buen terreno es el que oye la palabra y la entiende. Éste sí produce una cosecha al treinta, al sesenta y hasta al ciento por uno.
Ya para finalizar estas sencillas palabras, solo me resta decir que mi esperanza sigue estando en Dios, de que algún día le veremos nuevamente allá en la patria celestial, mientras tanto, haciendo uso de las palabras de Josué, mi casa y yo serviremos a Jehová, por que entendemos que es un Dios de propósitos, como decía Job, Jehová dio, Jehová quito, bendito sea el nombre del Señor.
Papa, hace ya un año que te fuiste, para mi es como si días hubiesen pasado, cada rincón de la casa tiene un recuerdo tuyo, una enseñanza una sonrisa, todo el ambiente de mi casa sigue marcado por tu animo, por tu humor, por tu incomparable forma de ser, se te extraña y se te extraña muchísimo.
Jamas voy a olvidar tus palabras, ni tu corrección, y tal como el Salmista le decía al Señor, apropiándome quizas indebidamente de sus palabras, hoy también te diría que en mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar…
Sabes Papa, sigo pensando en todo lo que alguna vez me enseñaste, te agradezco por que siempre estuviste allí para mi, por que me diste amor, me diste un nombre, me diste una identidad muy bien definida, imprimiste en mi esa hombría de bien que siempre te caracterizo y hoy con orgullo puedo decir que cada día logro ser un poco mas parecido a ti. Que gran bendición poder decir que quiero llegar a ser como tu, por que se que no muchos tienen el privilegio de poder decir lo mismo de sus padres, que alegría cuando camino por las calles y alguien me dice que me parezco a vos, que mis actitudes son similares, por que cuando alguien dice eso, es señal que voy por buen camino, por que quiero que desde allá donde estas, cada vez que me mires te podas sentir orgulloso de mi.
El tiempo ha pasado, y yo no te he olvidado, seguís siendo mi mentor, mi ejemplo a seguir, mi mejor amigo y mi héroe y valla que si te extraño, siempre vas a estar dentro de mi corazón y mientras viva, seguiré trabajando para que este nombre que llevo con orgullo, y este apellido tan valioso que me diste, siga siendo referencia como lo fue en tu caso, de amor, sencillez, honradez, lealtad, justicia y trabajo duro, por que ese es el ejemplo que tu me diste.
Pueden pasar mil años mas, que dentro de mi corazón el tiempo se congelo, y jamas te voy a olvidar. Por siempre vas a ser mi apoyo y mi orgullo, por que tu fuiste ese Justo que jamas estuvo desamparado, y por esa bendición yo ahora soy esa simiente que jamas ha mendigado pan.
Te amo padre. Te bendigo y te honro…